Una ofrenda MU
Un monje peregrino preguntó a una anciana por el camino a
Taizan, un monasterio que se supone da sabiduría a quien lo
visita.
La anciana contestó "Siga derecho".
Cuando el peregrino se había alejado unos cuantos
pasos, agregó para sí misma " El también es sólo un feligrés".
Alguien contó este incidente a Joshu, quien dijo
"Esperen hasta que yo investigue".
Al día siguiente fue al mismo lugar, hizo la misma pregunta
a la anciana, y ella dio la misma respuesta.
Joshu comentó "He investigado a esa anciana".
La lucha del zen contra el dualismo
El discípulo doko se apersonó a un maestro zen, y le dijo: "Estoy buscando la
verdad. ¿Cuál es el estado mental en el que debo perfeccionarme para encontrarla?".
Dijo el maestro: "No hay mente, de modo que no puedes ubicarte en estado alguno.
No hay verdad, de modo que no puedes perfeccionarte para alcanzarla".
Si no hay mente que perfeccionar, ni verdad por encontrar, ¿por qué tienes aquí
estos monjes que se reúnen todos los días ante ti para estudiar el zen y
perfeccionarse mediante ello?"
"Pero si aqué no hay siquiera un palmo de sitio", dijo el maestro, "¿cómo podría
haber una reunión de monjes?". "Y yo no tengo lengua, ¿cómo podría entonces llamarlos
o impartirles enseñanzas?".
"Oh, ¿cómo puedes mentir así?", dijo Doko.
"Pero si no tengo lengua que me permita hablar, ¿cómo podría mentirte?", respondió
el maestro.
Entonces, Doko dijo con tristeza, "No puedo seguirte. No puedo comprenderte".
"Yo no puedo comprenderme a mí mismo", dijo el maestro.
Ismo, la Ultravía y Unmon (I)
Hyakujo proyectaba designar a un monje para que abriese un nuevo monasterio. Anunció
a sus discípulos que eligiría a quien respondiese más sagazmente una pregunta. Luego de
colocar un vaso de agua sobre el piso, inquirió: "¿Quién puede decir qué es esto sin
llamarlo por su nombre?".
El monje principal dijo: "Nadie puede llamarlo una sandalia".
Isan, el monje cocinero, volcó el vaso con su pie, y se fue.
Hyakujo sonrió y dijo: "El monje principal perdió". E Isan se convirtió en el
director del nuevo monasterio.
Ismo, la Ultravía y Unmon (II)
Un monje curioso formuló esta pregunta a un maestro, "¿Cuál es el Camino?".
"Está exactamente ante tus ojos", dijo el maestro.
"¿Por qué no consigo verlo?"
"Porque estás pensando en tí mismo."
"¿Y tú, consigues verlo?"
"En la medida en que tu visión es doble, diciendo 'yo no', 'tú sí', y así por el
estilo, tus ojos se nublan", dijo el maestro.
"Si no hay ni 'yo' ni 'tú', ¿puede uno verlo?"
"Si no hay ni 'yo' ni 'tú', ¿quién es ese 'uno' que quiere verlo?"
El maestro zen Mumon (I)
Hogen, del monasterio de Seiryo, estaba a punto de comenzar a disertar, antes de
la cena, cuando reparó en que el biombo de bambú permanecía bajado para la meditación,
y no había sido vuelto a levantar. Lo hizo notar a la audiencia, de la cual surgieron
dos monjes, quienes, en silencio, levantaron el biombo. Hogen, observando sus
movimientos, dijo, "El estado del primer monje es bueno, no así el del segundo".
Comentario de Mumon: Les quiero preguntar: ¿Cuál de los dos monjes ganó, y
cuál perdió?. Quien mire bien, advertirá dónde está el error del maestro. No
obstante, no voy a hablar de ganancias y de pérdidas.
Poema de Mumon:
Al subir el biombo apareció el magno cielo,
Pero el cielo no armonizaba con el zen-
Es mejor olvidar el magno cielo.
Y abandonar toda vanidad.
El maestro zen Mumon (II)
Un monje preguntó a Nansen: "¿Hay alguna enseñanza que ningún maestro enseñó nunca?".
Nansen respondió: "Sí, la hay".
"¿Cuál es?", preguntó el monje.
Dijo Nansen: "No es mente, no es Buda, no es una cosa".
Comentario de Mumon: El anciano Nansen reveló sus palabras recónditas.
Seguramente estaba muy trastornado.
Poema de Mumon:
Nansen fue demasiado generoso y perdió su tesoro.
En verdad, las palabras carecen de poder.
Las montañas podrán llegar a ser el mar.
Pero las palabras no podrán abrir la mente de otro.
El zen y Tumbolia
Tozan, dirigiéndose a sus monjes, dijo: "Ustedes deben saber que hay una
comprensión aún más elevada en el budismo". Un monje se adelantó, y le hizo
esta pregunta: "¿Cuál es el budismo más elevado?". Tozan respondió: "No es Buda".
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